Mayores testículos significan menores cerebros
Miércoles, 21 de Diciembre de 2005
A menudo las mujeres acusan a los hombres de tener el cerebro en sus pelotas, con perdón de la expresión. Un chiste, por supuesto, pero quizá no tanto como la gente cree.
Esta afirmación se basa en un estudio llevado a cabo con murciélagos por un grupo de científicos de la Universidad de Siracusa, en el estado de Nueva York, que parece constatar que realmente hay una cierta relación entre ambos órganos. Estudiaron un tercio de las cerca de 1.000 especies distintas de murciélagos existentes. Aunque no tenían suficiente dinero para hacer el estudio de campo, utilizaron la información contenida en las bibliotecas universitarias, ya que los murciélagos son un grupo de animales muy bien documentado.
Partían del hecho ya conocido en primates de que los machos de especies cuyas hembras son más promiscuas desarrollan normalmente mayores testículos, de modo que su esperma compita con ventaja frente al de otros machos. Pero tanto el tejido cerebral como el de los testículos son fisiológicamente muy delicados de mantener. Como los murciélagos tienen una capacidad energética limitada, seguramente tener mayores testículos supondría tener menor cerebro.
Y al parecer así ocurre con los murciélagos, con testículos que varían desde un 0,11% del peso corporal hasta un 8,4% (en un humano de 75 Kg. eso supondría entre unos 80 g. y… ¡¡más de 6 Kg.!!). Eso sí, en los primates la mayor proporción es de apenas un 0,75%.
Los menores testículos aparecieron en aquellas especies en las que las hembras eran monógamas, mientras los mayores se encontraron en especies donde las hembras cambiaban de pareja frecuentemente.
El tamaño del cerebro, por el contrario, y justo como habían predicho, variaba en la dirección opuesta, y tampoco dependía de la promiscuidad de los machos. En el mundo de los murciélagos, no tienes que ser más listo para ser libertino que para ser un marido fiel. Pero si las chicas son ardientes, es mejor ser viril y tonto que sabio e impotente.
Fuente: Bigger testes mean smaller brains
The Economist, 08/12/2005